¿A QUIÉN CELEBRAS?
Ok, me perdí alguien me puede decir: a partir de qué año alguien que no existe y nunca existió "santa Claus" se volvió más importante que alguien que sí existió, existe y aparte de todo sacrifico su vida por todos nosotros "CRISTO".
La Navidad, se supone que, es para recordar, aunque no sea la fecha correcta ni tampoco nos dice en la Biblia que recordemos su nacimiento, aun así, se usan estás fechas, como pretexto, para que el mundo recuerde el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, no la llegada de alguien irreal; entonces...
Por qué no celebrarlo cómo Él se merece, en cambio, lo dejan fuera de su propio festejo, te gustaría que te hicieran eso en alguna reunión en donde tú eres el motivo principal o el motivo por el cual están juntos, no lo creo. Creo que lo único que hacen en su representación, y hasta eso, va en contra de lo que Dios manda, es arrullar a un ídolo en forma de bebé al que llaman “niñito o niño Dios”, lo cual es erróneo puesto que Dios jamás ha sido bebé, o le dicen “niñito Jesús”, pero, qué creen, Jesús ya no es un niño mucho menos un bebé; aparte de que adorar ídolos es abominación para Dios. Así que, en realidad, qué estás haciendo para festejar como Cristo se merece.
Y aunque siempre es un buen momento para recordar el sacrificio de Jesús, más que su nacimiento, también lo es para reflexionar, pero la mayoría de las personas utilizan estas fechas para hacerlo con más detenimiento, quizá por lo que significa para ellos; sea el motivo que sea, sería bueno detenernos a analizar/reflexionar lo que realmente significan estas fechas, el por qué y para qué vino Jesús a este mundo; qué hay dentro de nuestro corazón; quién habita en él; si estamos viviendo conforme a su voluntad, o haciendo lo que pide de nosotros; si aún guardamos envidia, odio o algún otro sentimiento parecido, debemos tener cuidado, a fin de evitar que pudra tu corazón y/o corroa tu alma; pues al final, el único dañando es quien conserva esos sentimientos negativos dentro de sí mismo, y, al igual que toda fruta podrida, termina contagiando a los que a su alrededor están; dejemos que Cristo nazca y crezca en nosotros, recordemos lo que dice
Juan 3:30 Es necesario que él (Cristo) crezca, pero que yo mengüe.
Permitámosle hacer su obra en cada uno de nosotros y que cambie para bien nuestra vida.
Analiza y respóndete, a quién le estás celebrando realmente; quién es el centro de atención en la fiesta; para quién adornaste tu hogar; en quién pensaste mientras hacías todos los preparativos para esa noche que tanto esperabas; de quién le hablaste a tus hijos o qué explicación les has dado sobre esta temporada; están ansiosos por Jesús o por santa Claus.
Que estas fechas nos ayuden a reflexionar y deshacernos de lo que no es bueno ni agradable; que reconozcamos aquello que debemos cambiar; aquello que debemos eliminar en nosotros; aquello que pudiéramos mejorar a fin de ser mejores personas a partir de ahora; que Dios bendiga nuestros hogares, pero dejémoslo morar en ellos para que pueda hacerlo, deshagamos de todo aquello que impida su entrada; que nos haga humildes, para reconocer nuestros errores; valientes, para afrontarlos y sabios, para saber arreglarlos.
Felices y gratas fiestas...

Comentarios
Publicar un comentario