NO VEAS AL OTRO
Los seres humanos tendemos a culpar a los demás,
siempre;
no lo hice, porque él o ella no lo hizo;
lo hice, porque él o ella hizo aquello;
no lo dije, porque él o ella dijo o no dijo;
pero es que tú dijiste o hiciste... sí, porque
tú...;
en fin, siempre giramos entorno a lo que otro hace
o no hace, dice o no dice;
y así vamos por el mundo culpando a los demás de
nuestras palabras y acciones,
sin reconocer nuestros propios errores y decisiones,
más bien intentando justificarlos;
cuándo será el día en el que rompamos con ese
círculo vicioso,
cuándo saldremos de él.
Hagamos, sin importar lo que los demás hagan o no
hagan;
que nuestras palabras no dependan de lo que otros
digan o no digan;
siempre y cuando nuestro proceder sea correcto,
íntegro, sin dañar a los demás,
como dice en (noten que, en ningún lado dice
dependiendo si el otro dice o no dice, hace o no hace):
Colosenses 4:6 "Sea vuestra palabra siempre
con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada
uno"
Efesios 4:19 "Ninguna palabra corrompida salga
de vuestra boca, sino la que sea buena para edificación, para que dé gracia a
los oyentes"
Miqueas 6:8 “Oh hombre, él te ha declarado lo que
es bueno, y qué pide Jehová de ti: solamente hacer justicia, y amar
misericordia, y humillarte ante tu Dios”
Hebreos 12:15 "Mirad bien, no sea que alguno
deje de alcanzar la gracia de Dios; que, brotando alguna raíz de amargura, os
estorbe, y por ella muchos sean contaminados;"
Mateo 11:29 "Llevad mi yugo sobre vosotros, y
aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para
vuestras almas"
llevemos a cabo lo que hay en nuestro corazón y en
nuestra mente,
no le demos importancia a cómo reaccionan los
demás,
si somos hallados inocentes delante de Dios en
nuestro proceder,
lo demás no importa.
Marquemos la
diferencia para bien.

Comentarios
Publicar un comentario