EDUCACIÓN VIAL
En alguna ocasión cuando me toco volver a usar el transporte público escuche, sin querer ni poder evitarlo, no es que sea chismosa y/o me guste escuchar conversaciones ajenas, aclaro, hmm, bueno, depende de la conversación, jejeje, hay unas muy interesantes que captan tu atención aunque no sea la intención, o qué, me van a decir que nunca les ha pasado, si están pensando en hacerlo, recuerden el tema, si lo leyeron, de la HONESTIDAD, y si no, aun pueden hacerlo; sean honestos con ustedes mismo, claro que les ha pasado, pero bueno, ese no es el punto aquí, así que, volvamos a retomar el punto al que quiero e intento llegar; como les decía, en una de esas veces en las que no tuve más opción que viajar en el transporte público, el camión, la ruta, la combi o como ustedes lo conozcan, es lo de menos, la cuestión es que escuche que unas personas sentadas detrás de mí, aclaro ese punto, para que se den cuenta de que no era tan fácil el no escuchar lo que hablaban, el tema que tocaban fue sobre lo peligrosas que son las motos, lo peligrosas que son las bicis, pero al escuchar sus razones me di cuenta de que en realidad las peligrosas son las personas con poco o nada de respeto por el prójimo e incluso con poca o nada de educación vial, que se creen que por traer un vehículo más grande tienen más derecho que los demás de transitar a su antojo, ¡no señores! todos tenemos, no solo el derecho, sino también y sobre todo la necesidad de transitar, por todos lados; en lo personal manejo o una pequeña moto eléctrica o un scooter eléctrico, ¡ah me encantan!, lo malo son las personas a mi alrededor con nula educación vial, que se creen consejeros, expertos en vías públicas, policías de tránsito, en fin, que muy amablemente (léase con sarcasmo) quieren opinar sobre por dónde debes irte; no saben a dónde vas, pero te señalan el camino que debes seguir o por dónde irte; no conocen lo hermosas (sarcasmo incluid0) que están algunas ciclovías, pero insisten en que las usemos; vas por la calle y te gritan que te subas a la banqueta; vas por la banqueta y te dicen que te bajes de ellas; no sé si se creen dueños de la calle o creen que traen un tráiler, pero pareciera que todo el espacio que tienen ellos para transitar, el cual es mucho mayor, que el espacio que algunos usamos, no es suficiente; en fin, a esas personas les compuse lo siguiente:
Si no sabes a dónde voy,
no me digas por donde ir.
Si no sabes cómo está el camino,
no me digas que me vaya por ahí.
Si no sabes,
mejor
no me digas nada,
continua tu camino,
y déjame, mi camino continuar.
Digo, quien sabe por dónde irse es uno mismo; todo es cuestión de respeto, si fuera un vehículo más grande que el tuyo el que va delante o a un lado de ti, no tocarías el claxon para presionar, tampoco intentarías dirigirlo ni lo insultarías y mucho menos le aventarías tu vehículo, entonces por qué lo haces con un vehículo más pequeño que el tuyo; no creo que te gustaría que te hicieran eso a ti, así que, por qué se lo haces tú a otros; solo tienes que respetar el espacio y el derecho de todos a tu alrededor, y así, todos transitaremos seguros y tranquilos, sin ocasionar incidentes y/o accidentes, permitiéndonos cumplir con nuestras responsabilidades y/o actividades del día a día y por supuesto, llegar sanos y salvos a nuestros hogares, al finalizarlas.
Así que en realidad, considero que ningún vehículo/transporte es peligroso, pero las personas que los conducen sí, he incluso los peatones, por experiencia lo digo, también son un peligro, caminan sin precaución, van por donde no deberían ir, sin ver ni escuchar; las personas, tanto conductores como peatones, son el peligro real, ya que, son las que llevan el control y los hacen peligrosos por su forma de conducir y tratar a los demás así como el estado en el que se encuentran cuando lo hacen, ni siquiera tienen cuidado al abrir las puertas de sus vehículos o poner sus direccionales, ¿será que no saben cómo se usan o para qué sirven?, su falta de respeto y conocimiento y sobre todo, de educación vial, todo eso es el inicio del peligro que pueden ser para otras personas a su alrededor o para sí mismos. Si las personas tuvieran más conciencia y/o sentido común, transitar por cualquier vialidad sería más seguro, no seas uno de esos conductores y/o peatones que ponen en peligro a los de su alrededor incluso así mismo.
Y tú:
¿Qué tipo de conductor y/o peatón eres?
¿Pones en práctica, aunque sea un poco, lo
suficiente, de educación vial?
Si aun no lo pones en práctica, ¿no crees que ya es tiempo de comenzar a tener más conciencia, madurez, respeto y educación vial, cada vez que a la calle sales, sin importar si es caminando o conduciendo?
Poner en práctica un poco de educación vial no le hace daño a nadie, al contrario, ayuda a que el poder circular sea mejor y más seguro para todos y hasta más fluido. Seamos más consientes y respetuosos cuando de transitar se trate, ya sea caminando o conduciendo cualquier tipo de vehículo.
Intentémoslo y cumplamos cada uno con la parte que nos corresponde.

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