NO DE TI

En ocasiones, triste y lamentablemente, hacemos mucho por personas que no lo valoran, que ni siquiera les importa o ni lo ven o quizás finjan no hacerlo; no es que no sea suficiente o que no lo quieran, pero, simplemente, es porque lo hacemos para la persona equivocada, ya que esa persona seguramente sí lo desea, pero lo está recibiendo de quien no lo quiere recibir; es un dilema, porque pudiéramos estar dando lo mejor de nosotros, todo aquello que esa persona sí quiere, pero, si no es de nosotros de quien lo quiere recibir, de nada sirve, jamás lo vera, nunca cuenta se dará o simplemente, lo ignorará, hasta que llegue la persona de quien realmente lo quiera recibir, aunque le dé, menos que tú.

He visto varios videos en los que se quejan porque la persona que eligieron les falló, y dicen que es difícil encontrar alguien en quién confiar, que valga la pena; en otros en donde describen a alguien o una relación, como a ellos les gustaría tener; describen a una persona con la que les gustaría toparse y tener a su lado, pero, por la experiencia de algunos conocidos, que también han opinado lo mismo que en esos videos, se menciona, sé que en algún momento de sus vidas la tuvieron, tuvieron a esa persona cómo la describen, pero no lo vieron o no lo supieron valorar, y ahora se lamentan, dicen que están sufriendo, y que anhelan a alguien justo como la persona que dejaron ir o que alejaron de sus vidas, porque no era de ellas de quien querían recibir todo aquello; lo que me hace preguntar, si en realidad les duele que esa relación haya terminado o es el orgullo lo que realmente les duele, lo que les puede; analícenlo, y sean honestos con ustedes mismos, ¿les dieron en el corazón o en el orgullo?.

Según ellos, nunca han encontrado a alguien que los cuide, los valore, los comprenda, los ayude, los quiera, haga todo por ellos, los pongan como prioridad, etc., etc., etc., ahora se preguntan dónde está esa persona así, en dónde la pueden encontrar, como si en verdad, nunca se hubieran topado con alguien con esas características, cualidades y más, que desean tener a su lado, pero, ¡hey!, sí, sí tuvieron a esa persona a su lado, pero fueron ellos mismos los que, en el mejor de los casos, la mandaron a la “friend zone”, en los peores casos la alejaron, la ahuyentaron, la obligaron a irse, la hicieron a un lado por elegir a alguien más, que según ellos era mejor, quizás por su cuerpo o tal vez por su cara o por su edad o por su libertad, por ser o representar más de lo que, según ellos, tenían a su lado, quizás por conveniencia o por comodidad o por ser más fácil, en fin, por la razón que sea, dejaron lo más por lo menos; y al final, cuando, por alguna razón no funciona y/o se dan cuenta de su error, cuando abren los ojos y vuelven a la realidad, cuando ven esa realidad tal cual es en verdad, cuando se dan cuenta de que solo vieron lo que querían ver y su cuento de hadas termina, su ilusión se desvanece y su sueño llega a su fin, entonces, se quejan, se lamentan y dicen que es difícil encontrar a esa persona que realmente los valore, los aprecie, que valga la pena, etc.; aunque en realidad, ya la hayan tenido, pero no tal cual la querían.

Me enseñaron, que no importa lo que hagas o digas, lo que demuestres o des, sino para quien lo haces, a quien lo entregas. Me demostraron, que si no es la persona adecuada no verá nada de lo que hagas y mucho menos será valorado, vendrá alguien de quien sí lo quieren recibir, que hará lo mismo que tú, pero ahí sí lo notará, y quizás hasta menos de lo que tú diste y ofreciste, pero no se darán cuenta de ello; porque no importa lo que le des, sino a quien se lo des.

El problema es saber si, a quien le ofreces tu atención, tu tiempo, tus acciones, lo mejor que tienes para dar, es la persona correcta, es la persona que te verá y valorará.

Así que si te preguntas en dónde estará, tal vez y solo tal vez, en la friend zone, sí, ahí, justo ahí a donde la mandaste, si no es que más lejos.

Aprendí, tal vez a la mala, que no importa cuánto te esfuerces, cuánto o qué des, si no es de ti de quien lo quiere recibir, no vale, no sirve de nada. Y es ahí, justo ahí en donde aplicaría: no eres tú, es él o ella; es esa persona quien, todo aquello que eres capaz de ofrecer, de dar, así sea lo mejor, ¿lo quiere?, sí, seguramente sí, pero, no de ti.

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