TIPOS DE DECISIONES

¿Realmente será fácil o difícil o dolorosamente fácil?, bueno, hay de todo un poco en cada y cualquier relación, matrimonio, familia, etc., que implica decisiones, que serán, unas fáciles, otras difíciles y otras más, que, aunque resulten fáciles, son dolorosas; ¿Cuál o cuáles serán por las qué toque lidiar? Bueno, eso depende, principalmente, de dos personas involucradas.

¿Por qué hoy día no duran las relaciones? Hay varias razones, entre ellas, porque ya no las valoran, las consideran desechables; porque prefieren tirar, que arreglar; porque se les hace cualquier cosa; porque es cosa de dos y no siempre logran ponerse de acuerdo o quieren ceder; ambos deben trabajar; ambos deben estar en completa disposición de esforzarse, no solo tratar o intentar, para que funcione, de lo contrario el barco, sin duda, se hundirá; porque no se dan el tiempo de conocerse, he escuchado a varios decir, al cabo que si no funciona, nos divorciamos/separamos y ya, es decir, que ya van con la mentalidad del fracaso antes de empezar; en fin, hay varias razones por las que las relaciones de hoy día fracasan, pero, al final, se reduciría o concluiría, que es por la falta de compromiso y responsabilidad de uno o los dos involucrados; no quieren un compromiso real, es más, ni siquiera quieren un compromiso, quieren la parte fácil, bonita, feliz, la que les conviene, pero no quieren lidiar con todo aquello que, seguramente, fortalecería la relación si logran coordinarse y permanecer juntos hasta atravesar la tormenta, en cuanto empieza, simplemente, se echan para atrás, dándose por vencidos y tirando por la borda la relación, ya no quieren esforzarse; el amor es una decisión, pero deciden dejar de amar, de luchar, de poner de su parte, se les hace más fácil renunciar, que continuar; en Querétaro hay un lugar turístico al que se le considera Pueblo Mágico, es bonito, sin duda lo es, un lugar muy agradable e impresionante, paisajes geniales y bellos atardeceres, al menos yo así lo considero; pero, hace poco me toco ir a trabajar ahí, casi dos semanas, ir y volver, pero al ver la Peña de Bernal, que es lo más turístico y emblemático del lugar, hasta donde yo sé, al verlo todos los días y/o al estar pasando por ahí para ir a otros lugares a donde me comisionaban, verla ya no se me hacía tan impresionante como al principio, las primeras veces, quizás ni tan bonito, aclaro, lo sigue siendo, pero la visión cambia, la forma de verlo es diferente, quizás porque solo iba a trabajar o porque ya la conocía; llegaba, la veía; salía, la veía; comíamos, la veía; pasaba, la veía; digo, a pesar de que es imposible no verla, si es posible ignorarla; hasta que se volvió algo así como, “ah sí, ahí está y ahí seguirá, al rato la veo, mañana volveré, etc.”; supongo que eso pasa en las relaciones, las vuelven monótonas, diario lo mismo, dejan de ser amigos, cómplices, dejan de salir, de hacer el ridículo, de ser confidentes, de compartir sus locuras, de noviar, en fin, simplemente es un día más, un día menos en su relación, hasta que se vuelve, justo eso, “¡ah!, ahí está” y pensamos o creemos que ahí seguirá aunque no le prestemos atención, aunque lleguemos a ignorar a nuestra pareja, sin importar que no hagamos nada por mantener vivo ese sentimiento que nos unió; pensamos (uno o los dos): al rato, mañana, estoy cansado, no tengo ganas, en fin, excusa tras excusa se va perdiendo el interés, hasta que se apaga por completo y en lugar de intentar remediarlo solo, hacen lo más fácil, desechar, y en lugar de voltear a ver de nuevo a la Peña de Bernal desde un ángulo o un fondo diferente para que te vuelva a impresionar o lo veas diferente, simplemente ni siquiera recuerdas que está ahí, tan cerca de ti, quizás porque prefieren voltear a ver hacia otro lado, ver una nueva vista que tal vez, los impresioné más; cómo sería esa decisión tanto para quien la tomó como para quien alcanzó las consecuencias de esa decisión, seguramente para cada persona que la atravesó fue diferente. Para algunos fácil, para otros difícil y para otros tantos, dolorosamente difícil.

Y aunque hoy día, en estos tiempos, hay muchas cosas fáciles de solucionar, también hay otras que continúan causándonos una lucha interior y otras tantas, hasta más que solo lágrimas; como, por ejemplo:

 

Es tan fácil saber si esa criatura es tuya o no lo es, con una simple prueba de ADN;

Puedes volver a comenzar, incluso en otro lugar;

Las amenazas como: te los voy a quitar, no los volverás a ver, etc., ya no se pueden cumplir y son tan tontas.

Puedes alejarte de amigos, e incluso de tu misma sangre y/o apellido, que te han dañado/lastimado, a pesar de lo mucho que hayan significado para ti.

Puedes terminar con esas, que considerabas, amistades, cuando te das cuenta de que, más que hacerte bien, te dañaban.

Y sí, también terminar una relación, puede resultar fácil para algunos, sobre todo cuando ya se sostienen de otro lado; lo difícil sería luchar primero para evitarlo, esforzarse para continuar juntos; pero, si después de haberlo dado e intentado todo y darte cuenta de que no funciona y nunca funcionará, pues entonces, parece que solo quedaría una opción, la más fácil, ¿dolorosa? quizá, pero la más fácil al final.

En fin, en donde la mayoría de las cosas que antes se veían difíciles y hasta imposibles, ahora se pueden llevar a cabo de manera tan sencilla y a veces hasta inmediata; a estas alturas de la vida sigue habiendo gente a la que le gusta complicarse la existencia, vivir como víctima, haciéndose los mártires, los sufridos, etc.; ya que…

No eres feliz, busca la forma de serlo;

No se aman y ya lo intentaron todo, termina con esa situación;

Que te los voy a quitar y no los volverás a ver, busca un abogado;

Tienes dudas o sospecha si es tuyo o no, has la prueba de paternidad;

Así de simple, así de sencillo, para qué te complicas la vida y/o permites que te la compliquen; hay dudas y cosas tan fáciles de resolver, pero les gusta hacer una tormenta en un vaso de agua o ¿no? Pero bueno, hay que reconocer, que no todos tienen la misma perspectiva, no todos lo ven de un mismo enfoque, no es lo mismo verlo desde adentro que desde afuera; así que supongo que, al final del día, no es tan simple, ni tan sencillo, pero tampoco tan difícil, como algunos pudieran verlo.

Por lo único que se debería luchar y esforzarse, y que considero que, no es fácil, es para mantener un matrimonio unido, ojo, estoy hablando de un matrimonio real, es decir, legal, ya que considero que estar casados, es la prueba de amor más grande que se puede dar a la persona que decimos amar; ya que,

Entregar un anillo es fácil, cumplir con el compromiso, no tanto;

Pedirle ser tu novia o esposa es fácil, cumplir con lo que eso conlleva, es difícil;

Decir que sí, es fácil, mantener tu palabra y/o promesa, es lo difícil;

Llegar al altar es fácil, cumplir con tu palabra, es ahí, dónde pudiera venir lo difícil;

Estar frente al altar, prometiendo o jurando cumplir con la parte que les corresponde, podría ser nerviosamente fácil, cumplir con ese pacto, eso es lo difícil;

así que debes estar totalmente seguro/segura de esa decisión, saber que no es cualquier cosa, no será fácil, pero, seguramente valdrá la pena, si es con la persona que realmente quieres pasar el resto de tu vida; una vez dado ese paso, deben estar conscientes de que tendrán que esforzarse para evitar, a toda costa, el divorcio, pero tristemente, en ocasiones, no están dispuestos a luchar lo suficiente para que eso no pase; es por ello que es de suma importancia conocer a la persona lo suficiente para decidir correr el riesgo de compartir tu vida y todo lo que surja después; incluyendo esas decisiones que resultaran fáciles, difíciles o dolorosamente fáciles, así como decidir si las tomarán y/o atravesaran juntos o separados.

En realidad, qué tipo de decisiones has tomado o serán las que te toque tomar…

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