LA RESPONSABILIDAD ES DE LOS PADRES
Retomando levemente el tema de los “Roles en el Matrimonio”, anteriormente se decía que era obligación de la madre hacerse cargo de los niños, en ella recaía todo, como las tareas escolares, comidas, bañarlos, en fin, todo lo relacionado con los hijos era, según se creía erróneamente, que la madre era la principal responsable y en ella recaía, si iban mal en la escuela, si hacían o no la tarea, si llevaban el uniforme correctamente, etc., todo lo que tuviera que ver con los niños, la responsable era: la madre de los pequeños; pero, olvidaban un pequeño gran detalle, ella no los tuvo sola, necesitó la ayuda del padre de la o las criaturas para que estuvieran o estén en este mundo, por lo que, ellos, también deberían asumir su responsabilidad al respecto y ser parte de la crianza de los mismos; así que, sí señores, la responsabilidad es de ambos padres, y ambos deben, entre otras cosas, educar de la mejor manera a sus hijos, evitar que se conviertan en parásitos para la sociedad e incluso para la propia familia, ayudarlos a que aprendan a lidiar con sus sentimientos y emociones.
Sí bien las parejes fueron quienes decidieron tener hijos, es decir, fueron ellos los que quisieron ser padres; Dios puso en cada hijo el correr lo suficientemente rápido para llegar a la meta y una vez ahí, nos dio la fuerza para atravesarla, y gualá, se hizo el milagro de la concepción, así que, se podría decir que fueron tres los involucrados: Dios, los padres y el hijo; de alguna forma, no solo fue esa pareja quien lo quiso, así que, creo que por eso Dios, en su infinita sabiduría nos dejó en su palabra instrucciones y/o mandatos tanto a los hijos como a los padres; mostrándonos que ambos tenemos instrucciones, órdenes, mandamientos, obligaciones, etc., que cumplir unos con otros.
A los hijos les dijo en:
Honra a tu padre y a tu madre, que es
el primer mandamiento con promesa;
para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.
Éxodo 20:12
Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.
Honrar, bíblicamente significa: respetar, cuidar, ser agradecidos, valorar, estimar, reconocer su autoridad, perdonar sus errores, porque sí, como padres, deben reconocer que también cometen errores y no siempre están en lo correcto, es decir, que no siempre tienen la razón y deben aceptarlo, admitirlo, pero como hijos debemos perdonarlos, porque, aparte de ser nuestros padres, también nos equivocamos y perdonar es parte de honrar, entre otras cosas.
Pero, Dios no se quedó ahí, pues, también a los padres les dio un mandato diciéndoles en:
Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.
Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.
Es una advertencia bíblica, para los padres sobre cómo ejercer su autoridad, no es solo ejercer por ejercer; a fin de evitar que los hijos se sientan desanimados o pierdan la esperanza; significa que los padres no deben actuar de manera que causen ira, frustración o desánimo en sus hijos, evitar la crítica constante, la negligencia física o emocional, es decir, evitar herir sus sentimientos y/o dañar su corazón, así como la disciplina excesivamente severa, deben aprender cómo disciplinar, ya que no siempre amerita vara, pero tampoco siempre amerita solo una charla, por lo que, deben saber/aprender cómo, cuándo y/o por cuánto tiempo deben disciplinar, wow, qué difícil; se debe criar a los hijos con paciencia, respeto, amor, con una disciplina justa.
Qué difícil es ser padre, y algunos hijos les complican más ese papel; pero también ser hijo tiene su dificultad y algunos padres, no ayudan mucho a hacerlo más fácil.
Como ven, de las mayores responsabilidades de los padres está relacionado con educarlos, guiarlos, enseñarles, instruirlos etc., pero muchas veces en ese afán caen en el error de provocar a sus hijos, y así, como en la Biblia, nos manda a los hijos a honrar a sus padres, qué creen, como mencioné anteriormente, también les da una instrucción a los padres hacia sus hijos, en cómo ejercer esa responsabilidad.
Lo cual significa que los padres deben evitar irritar, desanimar o frustrar a sus hijos con una severidad irrazonable o un trato irrespetuoso o hiriente. Los padres deben educar con disciplina, pero también en y con amor, creando un ambiente seguro y alentador para que sus hijos, no pierdan la confianza, sobre todo en sus propios padres, hacerles ver y sentir que pueden acudir a ellos sin temor o desconfianza, ya que si no pueden acudir a ellos, como sus padres, se acercarán a alguien más que sí los escuché, pero que no siempre les dará el consejo apropiado ni correcto o los llevará por el buen camino, eso es, responsabilidad de los padres; no deben provocar que sus hijos se sientan desanimados y menos después de querer contarles algo o de platicar con ellos; deberían sentirse seguros y confiados de acudir a sus padres, quienes son, precisamente, los que deben hacerlos sentir con total confianza y libertad de acudir en su auxilio, a sus brazos; apoyarlos, también incluye la forma en la que les das la seguridad para que se acerquen a ti. Dicen que los hijos son un reflejo de los padres, ¿qué ves en ellos?, ¿qué ven otros en ellos, que sea un reflejo de ti?
Sí, hay que asumir la responsabilidad como padres, pero también, deben aprender a saber cómo hacerlo y no solo eso, ya que a ello hay que añadirle la dificultad que los abuelos y/o tíos le ponen al asunto ya que, tristemente, en ocasiones estos no ayudan, ya que como pasan mucho tiempo con el pequeño, quieren tomar el rol de padres permisivos, consentidores y al final, sin querer, los están dañando, todo le permiten, los consienten en todo lo que el niño pide, cuando lo pide, con tal de que no se enoje, de que no llore, no se dan cuenta el daño tan grande que les están ocasionando; pues, como se sabe, el rol o instinto de los abuelos y tíos, se podría ver como lo contrario a la disciplina, es decir, a ellos les toca la parte fácil, achecharlos/consentirlos, de alguna manera hacerles el trabajo más difícil a los padres de lo que ya es; así que, recordemos que hasta en eso hay límites; como padres no deberían permitir ciertas acciones, sólo porque son mis papás o mis hermanos, o quizás, también son quienes ayudan a cuidar a tu hijo, deben poner límites y hacer ver lo que no les parece que se haga o se les permita a sus hijos; ya que como padres aparte de ser los responsables directos, también son los que tendrán que lidiar con parte o quizás todas las consecuencias del comportamiento del niño.
Debemos dejar a los padres actuar, debemos respetar su autoridad, callar cuando ellos corrigen, sin importar la forma en la que lo hagan, nunca debemos tratar de desacreditar la autoridad de los papás y menos delante de los niños; los padres deben hacer respetar su autoridad que tienen sobre sus hijos, ante quien sea. Creo firmemente que hay que dejar a los padres ser padres; es su turno, no el nuestro; si eres abuelo o tío, no intervengas cuando no debas, no compliquemos más el trabajo de los papás.
Si eres papá o mamá, no permitas que abuelos y/o tíos quieran hacer lo que te corresponde a ti; podemos ayudar a cuidarlos y quizá en algún momento nos toque llamar la atención y debemos hacerlo, aunque nos duela, debemos estar conscientes de que no siempre debemos hacer lo que el niño quiere para evitar que llore o se enoje, ya que también debe aprender a lidiar con esos sentimientos, a saber, que no siempre se le puede dar o hacer lo que quieren y/o piden.
Por otro lado, también hay padres que pretenden
educar a otros niños, cuando los suyos no son un ejemplo a seguir; por lo que
deben estar conscientes de que, antes de decirle a tu sobrino, primo, en fin, a
un niño que no es tuyo, que no haga algo, procura que tus hijos tampoco lo
hagan; de la misma manera antes de decirle o exigirle que lo haga, procura que
tus hijos también lo hagan. Antes de corregir el exterior, recuerda corregir el
interior; antes de exigirle a los de afuera, debes exigirle a los de adentro.
Hay que predicar con el ejemplo, congruencia, ante todo.
La responsabilidad es de ambos padres, no solo de uno, sin importar si viven juntos o no; y no hay división, es decir, no aplica el: una parte le toca a la mamá y la otra al papá, no señores, ambos lo trajeron al mundo, ambos deben hacerse responsables en todo momento de todo lo concerniente a sus hijos.
Así que tomemos cada uno nuestro rol
respecto a los niños (hijos, sobrinos, nietos, primos) pero pidamos a Dios
sabiduría para hacerlo como corresponde, por el bien de los pequeños y el
futuro de todos.

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