DISCIPLINA
Hay que tener cuidado de que el amor a los hijos, sobrinos y/o nietos nos cieguen; el amor hacia ellos también se demuestra disciplinándolos, diciéndoles "NO"; a veces creemos que al darles todo lo que piden, al hacer todo lo que ellos quieren para que no se enojen, para que no lloren, etc., les estamos dando o demostrando amor, pero no es así, en ocasiones es precisamente de esa manera en la que más los dañamos; quizá no lo veamos en ese momento o quizá nunca logremos darnos cuenta, porque nuestro supuesto amor no nos permite ver el daño que se le está ocasionando, pero tristemente y aunque no queramos aceptarlo, los estamos dañando y son ellos quienes sufrirán las consecuencias, de la forma tan dañina, en la que le demostramos "amor".
Recordemos que, hasta Dios, al que ama disciplina, reprende e incluso azota, y en su palabra nos dice que debemos disciplinar y corregir a los niños, creo que eso implica que no siempre hay que decirles "SÍ" o darles todo lo que piden cuando lo piden.
Proverbios 3:12 dice: "Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere."
Si en verdad amas a tus hijos, en algún momento deberás demostrarlo mediante la disciplina, ojo, la disciplina no es lo mismo que el maltrato o los golpes, hay que tener cuidado con eso y no cruzar ese límite; no todo comportamiento, amerita vara; ni todo comportamiento, requiere solo hablarle; así que, hay que aprender cuándo aplicar disciplina y qué tipo de disciplina aplicar, la forma en la que corregirás a tu hijo es importante y pudiera determinar muchas cosas.
Proverbios 19:18 “Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; Mas no se apresure tu alma para destruirlo”.
En ocasiones la disciplina con vara es necesaria, pero también hay que saber cuándo lo es y cuándo no
Proverbios 23:13 "No niegues la disciplina al muchacho, porque si lo castigas con vara, no morirá".
Sé que no es fácil y duele, pero es mejor que sea ahora, que sean los niños quienes lloren un rato, a que después lloren los padres; una nalgada a tiempo, es mejor que una paliza dada por un extraño después; mejor que lloren en casa hoy y no mañana en la calle o en cárcel; lo educas tú, con amor; o alguien más lo hará de la peor manera. Cuántas cosas se evitan cuando se instruye, educa y ponen límites a un niño cuando aún hay tiempo, cuántos dolores y lágrimas se evitarán cuando crezca.
La edad no es la culpable del comportamiento de un niño, no queramos justificar lo que no tiene justificación. No les hagamos daño con lo que creemos que es amor. El amor también pone límites, también conlleva disciplina, a veces con palabras y en ocasiones, con vara. Hazlo en casa, con un verdadero amor que lo edifique; antes de que alguien lo haga en la calle, con un odio que lo destruya.
Ten presente que algún día Dios te pedirá cuentas de lo que hiciste con ese ser tan preciado que te prestó en esta tierra; en algún momento, deberás dar cuentas de su alma; es responsabilidad de ustedes, como padre y madre de cómo lo instruyeron, de qué le enseñaron, de cómo lo trataron, en fin, de cada detalle que tenga que ver con el o los hijos que les prestó; en especial de la cabeza del hogar, es decir, el padre; así que, se podría considerar que la mayor responsabilidad de los hijos es del padre y no de la madre como se creía o se cree, al menos, que no cuenten con él, entonces sí, la mamá será quien deberá dar cuentas al respecto.
Proverbios 22:6 "Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él"
¿Cómo estás llevando a cabo la
responsabilidad que te fue dada?
¿Qué les estas enseñando?
¿Cómo los estas guiando o hacia
dónde?
¿Cómo estás asumiendo el papel que se
te otorgó?
¿Qué clase de persona estás formando?
¿será un buen ciudadano o un parasito?
¿Qué cuentas le darás al dueño de esa alma que te confío y puso en tus manos?
Todo depende de la disciplina que les
des, recuerda: disciplinar no significa golpear.

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