HONRAR A NUESTROS PADRES
A veces nos olvidamos de uno de los mandamientos más importantes, tan importante que es el primero con promesa "honrar a nuestros padres". No sólo lo olvidamos, sino que hacemos todo lo contrario, pero eso sí, cuando parten de esta tierra andan llorando hipócritamente y/o por remordimiento, pues en vida no los trataron como debieron.
Sé que debe ser difícil para algunas personas, para
algunos niños, ya que sus vidas no ha sido o no fue fácil y sus padres son los
principales culpables de ello, sin embargo, Dios nos mandó a cumplir un mandamiento
que así, como su cumplimiento tiene una promesa; también conlleva un castigo, su
incumplimiento; y si bien, es cierto que los padres no deben exasperar a sus
hijos, también es cierto que, hay que tener claro ese mandamiento, el cual, no
da opción, es decir no dice, si tus padres fueron buenos o no; si te dieron,
todo lo que pediste; si te castigaban, si no te querían, si te dañaron, etc.;
no, no pone condición para su cumplimiento, simplemente nos manda a HONRARLOS,
lo que sí nos dice, es que tendremos una recompensa, si lo cumplimos, ¡wow!,
podría considerarse un tanto egoísta o injusto, pero habría que considerar que, los malos
padres, tendrán también su castigo por el daño ocasionado a sus hijos, así que
sería mejor que, cumplamos cada una la parte que nos incumbe o acarreemos el
castigo, las consecuencias correspondiente.
Quizá debemos aplicar el tratar a nuestros padres (para los que aún tenemos la bendición y dicha de tenerlos con nosotros) como en un futuro, nos gustaría que nuestros hijos nos tratarán; escucharlos, como quisiéramos ser escuchados por nuestros hijos; ser pacientes con ellos, como algún día ellos lo fueron con nosotros y/o como nos gustaría que nuestros hijos lo fueran.
Pero también debemos evitar que otros les falten al respeto o ser parte de esa falta; no debemos permitir que nuestra pareja o hijos, los traten mal, porque, aunque si bien, no son sus padres, sí son los tuyos y les debes respeto, honra; si tu cónyuge te ama, debe respetarlos y tú también a los suyos, y no debemos permitir malos tratos hacia ellos, ya que, si lo permitimos, de alguna u otra forma, estas fallando a ese mandamiento y acarrearas las consecuencias, por tal falta. ¡Ojo! No estoy diciendo que los pongas antes que, a tu cónyuge, porque tu esposa o esposo debe ser primero, debe ser tu prioridad, definitivamente sí, pero eso no significa que permitas que le falten al respecto, son dos cosas muy diferentes.
Dicen que todo regresa y quizá algún día te toque pasar lo que tú hiciste pasar o permitiste que les pasara a tus padres y te traten de la misma manera que tú los trataste o permitiste, y tal vez, sean tus propios hijos quienes provoquen en ti las lágrimas y el dolor que tú le ocasionaste a tus padres o a tus suegros, nunca se sabe, así que cuidado con faltar a este, primer mandamiento con promesa.
Honra a tu padre y a tu madre, que es el primer
mandamiento con promesa.

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