
Tal vez la forma en la que se forma
la pareja tenga que ver con el tipo que serán o tal vez no; a qué me refiero,
bueno, pues algunos se conocieron en un campamento, otras en el supermercado, tal
vez en la calle, escuela o en algún otro lugar, otras mediante infidelidad, es
decir, uno o los dos engañaron a su pareja anterior y de ese engaño surgió su
relación, estas, en lo personal, son las que considero más deshonestas,
desleales y no fiables, (lo cual seguro será otro tema) también me hacen dudar
y preguntarme, si engaño a otra persona para estar contigo ¿Qué te garantiza o
cómo puedes vivir tranquilo/tranquila confiando plenamente en él o ella? ¿Cómo
estar seguro de que no te hará lo mismo?, pero bueno, creo que ya me estoy
desviando un poco, volvamos al tema. Como dije, quizás la forma en la que
comenzó tu relación hasta llegar al matrimonio, si es que llegan, tenga algo
que ver en cómo resultará, no lo sé, eso el tiempo lo confirmará o desmentirá.
Supongo que una de las cosas que
dañan un matrimonio poniéndolo en el tipo que desalienta, es que olvidaron ser
amigos y/o novios; considero que el hecho de casarse no significa ni implica
que dejen de serlo, para mí, eso es algo que no debería pasar; creo que las
parejas que han entendido eso, son precisamente las que inspiran a desear un
matrimonio similar al suyo, las que inspiran a otros a casarse. Que hayan
escalado en su relación no sígnica que deben olvidar los primeros pilares,
escalones que ayudaron a formarlo: la amistad y el noviazgo, creo que fueron
momentos claves para seguir subiendo de nivel y habría que seguir cultivándolos
para seguir fortaleciendo su matrimonio día con día, pues si el cimiento falla,
la casa se cae.
Al observar varios matrimonios de
conocidos, al haber compartido ciertos momentos con algunos de ellos y al
conocer ciertos matrimonios de una o de otra forma, me he dado cuenta de que
hay dos clases; ambos te inspiran o al menos a mí me han inspirado y hasta
alentado a querer casarme, pero otros me han decepcionado y alentado a no
cometer ese mismo error. Estoy segura que a parte de mí, otras personas también
observan y por supuesto que, a otras también animan o tristemente, desalientan.
Ambas clases de matrimonio van a
inspirar, van a alentar, sólo que uno para casarte y el otro para no hacerlo. Quizá
sea el momento de ponerte a analizar, de reflexionar e incluso de hacer algo al
respecto y te preguntes:
A los que ven tu matrimonio, a los
que conocen tu relación de pareja:
¿Qué tipo de inspiración les
transmites?
¿en cuál clase de matrimonio te
encuentras?
y si tienes hijos
¿Qué inspiración les estás
transmitiendo?
Tu matrimonio ¿es de los que alientan
o de los que desalientan?
Incluso tú mismo debes preguntarte, digo, si estás
casado y/o tienes hijos:
¿te gustaría que tuvieran un matrimonio como el
tuyo?
¿un esposo o esposa como la tuya o el tuyo?
o que fueran con ellos, ¿así como tú eres con tu
cónyuge?,
si la respuesta es no, entonces has algo al
respecto, antes de que sea tarde...
Recuerda que los hijos siguen tu ejemplo más que
tus palabras.
¿Qué tipo de matrimonio tienes?
¿Qué transmiten a otros cuando los ven y conviven
con ustedes?
Se honesto contigo mismo y con tu
pareja, porque al único que engañas es a ti mismo y quizás ni siquiera a ti,
ten la fortaleza y humildad de reconocer en qué estas fallando, en qué está
fallando tu matrimonio, pero sobre todo atrévanse a arreglarlo, a solucionarlo
y ser un matrimonio que inspire para bien y positivamente en otros y así
perdurar día tras día, mes tras mes, año tras año, eso depende de ustedes.
Dios bendiga tu matrimonio y sea tan fuerte e
inspirador como ustedes lo hagan.
En lo personal creo que cuando olvidas ser la novia, el cómplice de tu pareja, duermes la relación, hay veces se piensa, que es ridículo hacer ciertas cosas, no se debe olvidar, que lo ridículo posiblemente fue lo que nos unió, no dejemos dormir la chispa de complicidad, pues la monotonía mata las relaciones.
ResponderBorrarYo siempre acepte a mi pareja como el era, y el siempre me respeto, yo siempre supe cuánto me amo, y yo siempre le dejé saber y enseñar cuánto lo ame!
Hoy mis hijas dejan saber a sus esposos cuánto los aman y comparten esa complicidad, se dan besos de despedida y de regreso a casa, aunque mamá y otras personas estén ahí.
Comunicar cuando algo no te gusta, también dejar saber cuando algo te gusta e hicieron por ti!!!
Qué bonito, de seguro fueron ese tipo de matrimonio inspirador, de esos que alientan a otros a seguir su ejemplo, a desear algo, sino igual, al menos, sí similar. Me da gusto que haya logrado un matrimonio así, con tan hermosos recuerdos y ejemplo. Ojala más matrimonios volvieran a retomar eso que los hizo decidir unir sus vidas y comenzar una historia juntos, seguramente eso les ayudará en caso de que necesiten recuperar su relación, antes de que sea tarde; o a reafirmarla, fortaleciéndola para los años que aun les queden por vivir y compartir.
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